Tratarse con cuidado tras una interrupción del embarazo es fundamental para una recuperación física y emocional segura.
Lo que es NORMAL (Proceso de recuperación habitual)
- Sangrado leve a moderado: Puede variar desde un manchado café hasta un sangrado similar al de la regla que se prolonga entre 1 y 3 semanas. Es común expulsar pequeños coágulos.
- Cólicos leves o moderados: El útero se contrae para regresar a su tamaño original. Suelen manejarse bien con ibuprofeno, reposo o compresa caliente en el vientre.
- Disminución de síntomas de embarazo: Las náuseas suelen desaparecer en las primeras 24-48 horas. La sensibilidad en los senos puede tardar hasta 2 semanas en remitir.
- Cambios emocionales: Sentir alivio, tristeza, cansancio o altibajos hormonales es completamente normal y esperable.
Lo que NO es normal (Signos de alarma)
Ponte en contacto con personal médico de inmediato si presentas:
- Sangrado excesivo: Empapar 2 o más toallas femeninas nocturnas por hora durante 2 horas consecutivas.
- Coágulos grandes: Expulsión de coágulos de sangre de tamaño mayor al de un limón o un huevo.
- Fiebre alta: Temperatura de 38 °C (100.4 °F) o más que persiste por más de 4 horas.
- Dolor severo: Dolor pélvico o abdominal intenso que no disminuye tras tomar analgésicos.
- Flujo con mal olor: Secreción vaginal con olor desagradable o color inusual (verdoso/amarillento).
- Síntomas continuos: Mantener náuseas fuertes o síntomas de embarazo más de 2 semanas después del procedimiento.
Cuidados recomendados durante los primeros días
- Descansa lo suficiente y evita el ejercicio físico extenuante.
- Mantén una buena hidratación.
- Utiliza toallas sanitarias en lugar de tampones o copas menstruales si tu médico lo recomendó para reducir el riesgo de infección.
- Evita duchas vaginales y sumergirte en piscinas o tinas de baño durante la primera semana.
